Blanqueamientos


“Sonrisas de cine, para todos los públicos”


El blanqueamiento es un tratamiento dental estético que logra reducir varios tonos el color original de las piezas dentales, dejando los dientes más blancos y brillantes.

El blanqueamiento dental se puede realizar en clínica o en casa dependiendo del tipo de producto y la concentración del mismo. Es posible dañar las piezas dentales si no se utilizan de forma adecuada y supervisada por un odontólogo. Nuestros especialistas te aconsejarán cual es mejor en tu caso.

El blanqueamiento de los dientes permite eliminar la mayoría de las manchas producidas por medicamentos bien por causas extrínsecas como el té, café y otras infusiones, tabaco y vino tinto, entre otras sustancias y alimentos. Sin embargo, no todas las manchas u oscurecimientos dentales son eliminables o mejorables a través del blanqueamiento dental y pueden requerir de otro tipo de tratamientos odontológicos estéticos como el uso de carillas de porcelana.

Generalmente la opción más eficaz y segura es el blanqueamiento en clínica. Dura aproximadamente una hora y media, y el paciente puede ver directamente cambios significativos. En ocasiones se puede reforzar con un tratamiento complementario en el hogar, o simplemente con el uso de pastas blanqueadoras que recomiendan los propios fabricantes y que ayudan a alargar la estética final y a prevenir la sensibilidad siguiendo las respectivas indicaciones del odontólogo.

Este proceso no conlleva ningún tipo de desgaste en el diente puesto que lo que se hace es oxigenar la capa interior del diente a través de sus poros. Mal comparado sería como cuando vas a la peluquería y primero te ponen un producto que decolora el cabello (lo oxigena mediante un peróxido) para después ponerte otros tintes de color. Pues bien, el proceso consiste en mediante un peróxido que libera partículas de oxígeno, oxigenar la capa interna del diente (la dentina), consiguiendo así el cambio de color a más blanco. Este proceso de intercambio de partículas entre el interior y el exterior del diente a través de sus poros se puede acelerar mediante el uso de luz ultravioleta, consiguiendo así mejores resultados. En ocasiones, se producirá en el paciente una sensibilidad pasajera debido a este intercambio de partículas de oxígeno que altera en parte el equilibrio natural de iones del poro del diente. Pero no hay un desgaste físico en ningún caso, y este equilibrio se recupera de forma natural desapareciendo la sensibilidad.

Este tratamiento a altas concentraciones puede repetirse a modo de mantenimiento después de seis meses a un año, según la severidad de las manchas o pigmentaciones que el paciente presente. En general, aunque depende del estado de la dentadura de cada paciente, es importante y necesario realizar una limpieza dental profesional completa, con ultrasonidos y pulido profesional, previo a la realización del blanqueamiento dental.

El blanqueamiento no tiene efecto sobre ningún tipo de restauraciones como amalgamas, restauraciones realizadas con luz halógena (resinas o rellenos blancos), incrustaciones, coronas ni puentes. En el caso que el paciente presente este tipo de tratamientos en sectores muy estéticos, se le realizará el blanqueamiento y posteriormente a ello se procede valorar las restauraciones que no han modificado su color. Para poder realizar el recambio de estas restauraciones es necesario esperar unos 5 días aproximadamente para que el color obtenido con el blanqueamiento se estabilice.

Hay 3 claves a tener en cuenta antes de decidirse por un blanqueamiento dental:

  1. Antes de realizarte un blanqueamiento, consulta a tu dentista de confianza:

    Los expertos desaconsejan realizar ningún tipo de blanqueamiento si no existe un diagnóstico previo en cuanto a etiología, estado general y bucal del paciente, con una valoración apropiada por parte de un odontólogo sobre las posibles indicaciones o contraindicaciones.

  2. No existe ningún agente blanqueador totalmente inocuo, por eso es fundamental la supervisión de un dentista:

    Las complicaciones y efectos adversos suelen ir directamente relacionados con el grado de concentración y tiempo de actuación del mismo, y sobre todo, por el estado previo de la boca, por eso siempre debe valorarlo un dentista.

  3. Desconfía de la publicidad de tratamientos baratos que prometen resultados milagrosos:

    Algunos de los productos blanqueadores aceptados como cosméticos están poco estudiados y sus efectos adversos son muy considerables.